Que no te confundan…

Si algo es muy cierto es que cuando estamos en la calle caras vemos y corazones no sabemos. No tenemos que desconfiara de todos, pero tampoco se puede confiar en personas que acabas de conocer o en extraños por que tengan una apariencia agradable.

Cuando alguien roba una joyería o un banco, puede llegar a tener una apariencia de magnate y ser un vil ladrón, estafador o ratero. Nadie llega con una apariencia de maleante para convencer que te dejen pasar o que te brinden información para poder realizar el ataque luego.

Las personas debemos entender que una llave no se le entrega a cualquiera, que las contraseñas no se le revelan a nadie, que no se contratan servicios de cerrajeros piratas, sino que se debe optar por personas capacitadas y de absoluta confianza, como los cerrajeros en Terassa para resguardar los bienes. Sin dejarse llevar por caras agradables y personalidades agradables.

Personas amables

Pero ¿cómo sabían esos delincuentes que teníamos eso en casa? ¿cómo sabina tantos detalles de nuestra vida? ¿nuestra rutina, nuestra pertenencia y nuestras costumbres? Pues no tienes en mente aquella chica amable con la que conversaste de tantos detalles, o quizás de las fotos y la información que subiste a las redes.

O quizás cuando dejaste pasar a aquel chico que necesitaba un baño urgente, o del señor que estaba preguntando sobre alquileres en el pueblo, sin darnos cuenta revelamos información informante porque no pensamos que haya riesgos para nuestra vida.

No pierdas de vista tus llaves

Si has contratado algún servicio de limpieza, lavandería o pintura, no entregues las llaves ni un segundo a extraños. Una llave se puede duplicar de muchas formas, rudimentarias y formales. Si tu cerrajería no es de las novedosas del mercado, ni por error entregues una llave a los extraños.

Existe un momento terrible al que es muy posible que no me acostumbre y es a entregas las llaves de mi auto a los parqueros. pues al menos que sea en un restaurante con reputación comprobada. hasta la de los autos son muy fáciles de duplicar. Lo demás es muy sencillo de resolver, el robo, con una llave en mano.

Nunca des las claves

No tengo buena visión, entonces doy la clave para que me ayuden. No se usar aparatos tecnológicos entonces doy la clave para que otros lo hagan. No me parece que sean delincuentes, doy la clave para que entren. Como estos miles excusas para entregar las claves de nuestros sistemas de seguridad a extraños a conocidos que no son tan confiables. Nunca deben revelarse las claves a nadie. Mas ahora que las cerraduras están ligadas al uso del Smartphone.

No aceptes servicios que no contrataste

Llega una persona que necesita trabajar y ofrece sus trabajos a un buen precio, no es recomendable aceptar. La conveniencia por llegar a tu casa a preguntar debe hacerte dudar. Busca tu persona de confianza entre tus amigos o familiar que cubran reparaciones o instalación en los inmuebles. O, por el contrario, contrata servicios profesionales para ello.